EL MITO ADICTIVO DE LA ATENCION EN LA EDUCACION DE LOS HIJOS

Realmente durante los primeros años de la crianza de los hijos, a estos les hace falta bien poca atención, los niños necesitan atenciones, pero no demasiada, si tu mama insistes en darle a tus  hijos más de lo que le hace falta, el pequeño empezará a depender de que se le estén dando dosis exageradas de atención y si continuas acrecentando dicha dependencia, se convertirá en una obsesión  que funcionará como una fuerza conductora e impulsora en la vida de tu hijo. El sentido de bienestar de este pequeño descansará preponderantemente en el concepto, de que para sentirse seguro, debe tener acceso inmediato a la atención, tarde o temprano este hijo se convertirá  en un adicto a la atención y esto le comenzará a pesar tanto en reciente vida que puede peligrar el desarrollo de su autoestima.

El exceso de atención hace tanto o más daño que el exceso de alimento, así como cuidamos que los niños no tengan exageradas cantidades de alimentos, también es parte de nuestro trabajo cuidar que las dosis de atención no se extralimiten, el problema está en que la mayoría de los padres fallamos en establecer estos límites y comenzamos a crear verdaderos adictos a esta droga de la atención.

Creo que a todos nos ha tocado vivir el caso del niño que interrumpe a cada momento la conversación de los adultos, pues quiere formar parte del escenario, cuando los padres hacen una demostración de cariño a otro niño, este comienza a hablar, a querer hacerse notar, sube el volumen de su voz, tira un objeto o comienzan actuar como mongolitos, todo para hacerse notar y robar la atención para que todas las luces y las cámaras solo apunten a él.

Estamos hablando de un adicto de atención y si seguimos cayendo en el juego de su atracción, esa adicción se le va a convertir en un habito de incalculables consecuencias para su futuro adulto, pues nunca va a obtener verdadera autonomía emocional, cuando los padres no estén, buscará quien los sustituyas en la atención, van a la escuela y se convierten en verdaderos tormentos para los maestros pues solo quieren atención para ellos, si no se les da comienzan a tener practicas de indisciplina, cuando pertenecen al grupo de amigos como es adicto exige la atención inmediata y constante de ellos, cuando comienzan su vida amorosa, se vuelven adictos de la atención de su novia y empiezan los celos enfermizos.

En realidad la familia es como un sistema solar, en donde el centro del sistema solar hay una célula de energía que nutre y estabiliza todo el sistema y alrededor del núcleo giran algunos planetas en etapas diversas de madurez. Los niños son los planetas del sistema, cuando son pequeños su órbita gira muy cerca del sol porque requieren altas dosis de nutrición, atención y guía, según van creciendo las orbitas se vuelven más amplias y más alejadas del sol, de modo que en la adolescencia tengan una sana distancia intermedia que los haga ir madurando en la toma de decisiones, hasta que llegan a los veinte años, entonces aquí deben tener la cordura suficiente para alejarse de la fuerza de gravedad que los ata a los padres y comenzar a embarcarse en su propia vida.

Si se le coloca al niño bajo el reflector de la atención familiar, se le hace creer que es el miembro más importante de esta familia. Esta posición central es muy acogedora y cómoda y el niño que está desempeñando el papel de protagonista todo quiere menos abandonarlo, desea permanecer bajo este reflector luminoso alimentando su ego desproporcionadamente desde esta etapa de su vida, sin darnos cuenta que estamos creando un frankeistein.

Hace algunos años un grupo de investigadores hicieron un muestreo de estudiantes graduados, cuatro años después de esto se descubrió que el 25% de los muchachos entrevistados seguían viviendo en su casa paterna. Otras estadísticas muestran que los jóvenes de la actualidad sufren muchas dificultades para volverse libres e independientes, porque se siguen aferrando a los padres y los padres a ellos.

Te propongo que hagas un ejercicio con tu hijo pequeño, para que te convenzas que somos los papas los que creamos esa necesidad de atención exagerada con lo hijos, en el próximo mes a partir de hoy, solo atiende a tu hijo en su higiene, cuando tengas que alimentarlo, dale un espacio importante comenzando a media mañana para que el juegue, coloree, arme rompecabezas, vea un programa favorito de T.V. cuando tu niño comience a demandarte atención, cerciórate que no sea una necesidad fisiológica la que tenga, o algo que lo esté amenazando o asustando, o que no tenga fiebre, fuera de eso síguelo dejando que siga en su espacio de juego, repítelo durante 30 días y te vas a llevar una sorpresa, lo independientes que son los niños haciendo cosas que les interesan, vas a estar educando un niño, más libre, más seguro porque se va a estar dando cuenta que no necesita mucho a mama cuando está solo, se va a demostrar a el mismo que no debe temer la ausencia de mama  y otra cosa bien importante, tu mama vas a tener más tiempo para tu persona, para la casa, para tus obligaciones fuera de la casa, con esto gana tu niño y ganas tu.

Anuncios

Acerca de educacionenvalores

Consultor y consejero
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s